Mosquiteras: una cuestión de salud

Una mosquitera por definición es un bastidor de tela metálica que se coloca en puertas y ventanas para impedir el paso a los insectos. Generalmente está fabricada con aluminio y fibra de vidrio.  Se trata de la definición de la mosquitera convencional estándar, también llamada “fija”, la que delimita todo tu hogar, local comercial u oficinas, al ser situadas en la “linea de combate”: tus puertas y ventanas para que los parásitos no sólo no lleguen a tu dormitorio, sino que ni siquiera consigan entrar en tu casa.

Pero…¿de verdad son efectivas las mosquiteras? Claro, pues combaten una serie de problemas que harán que valores aún más su utilidad.

Son altamente efectivas contra la entrada de mosquitos, pues son el intruso más esquivo y dañino de entre los insectos que pueden colarse en nuestras dependencias. Además, nuevas especies como el “Anopheles quadrimaculatus” , que es portador del virus del Nilo, están formando parte del hábitat europeo, habiendo llegado hasta él desde todas partes del mundo en soportes tan inimaginables como los neumáticos de los coches.

Pero también son muy necesarias para evitar la entrada del polvo y proteger a las personas alérgicas a éste.  Y es que el polvo del exterior que entra en nuestros hogares y después en nuestros pulmones lo componen finas partículas solidificadas suspendidas en el aire que pueden ser ORGÁNICAS o INORGÁNICAS según su origen y que pueden contener una gran cantidad de sustancias perjudiciales como hongos, microbios y toxinas liberadas por éstos.

Las mosquiteras, según su tejido y composición, también son muy efectivas contra la entrada de polen en el hogar. Y es que las personas con alergia al polen, cada vez más numerosas, lo detectan como un elemento perjudicial, que una vez toma contacto con la piel, ojos o aparato respiratorio, el organismo toma medidas de defensa en forma de reacciones alérgicas. Para detener en casa este inconveniente, la mosquitera es ideal.

Según el uso que queramos darle o el lugar donde debemos instalarlas, las mosquiteras se pueden dividir en cuatro grandes grupos: mosquiteras fijas, mosquiteras correderas, mosquiteras plisadas y mosquiteras enrollables. Las mosquiteras fijas son, por excelencia, las mosquiteras más básicas, las más simples, y deben colocarse en lugares donde ya sepamos que no va a hacer falta moverlas como sótanos, garajes, trasteros, etc. Tienen como ventaja que su tela de fibra de vidrio no tiene por qué ser recogida como por ejemplo las enrollables. Sus componentes son: esquineras de unión de perfiles, perfiles que forman el marco, tela de fibra de vidrio y goma de fijación de la mosquitera. Generalmente pueden ir a presión (gracias a sus fieltros cepillo), sujetas con soportes, o atornilladas.

Las mosquiteras correderas son de una apariencia muy similar a las fijas, a excepción de dos rodamientos inferiores que serán los que faciliten su deslizamiento horizontal por los raíles de las ventanas. Es conveniente cerciorarse tomando varias veces las medidas (al menos en 3 puntos) durante el transcurso de su deslizamiento, ya que puede ocurrir que con el tiempo el marco de la ventana haya cambiado su posición DEFORMÁNDOSE por el uso o agentes externos como el calor. Si esto ocurre, procuraremos hacernos con algunas unidades de ruedas regulables que una vez encajadas en las mosquitera compensarán la deformación que exista durante el recorrido.

Las mosquiteras plisadas son una forma derivada de las mosquiteras correderas, ya que se extienden y pliegan con un MOVIMIENTO HORIZONTAL siguiendo la dirección de guías superiores e inferiores. Donde estriba la diferencia con las correderas es que las plisadas se contraen como un acordeón, dejando mucho más espacio sin ocupar y facilitando un acceso por el suelo casi imperceptible, sin obstaculizar el paso de carritos o sillas de ruedas gracias a la reducción que se le aplica a la guía o riel inferior por el que transcurre.

Son el tipo de mosquitera idóneo para puertas. Se emplean en ubicaciones que sean de uso frecuente. A pesar de su aparente voluminosidad, son muy ligeras y se recogen en una reducida porción del espacio que ocupan.

Por último, las mosquiteras enrollables se diferencian de las fijas en que pueden estar operativas o no, según nos interese. Las mosquiteras de este tipo están dispuestas para ser extendidas partiendo de un receptáculo o cajón (también llamado cabezal) donde van alojadas en forma de rollo. Al tirar de ellas las extendemos hasta los puntos de anclaje que forman parte de su estructura. Todas las mosquiteras dejan pasar aire facilitando su entrada a la habitación donde estén instaladas, pero la mosquitera enrollable oculta su presencia totalmente cada vez que lo necesitemos, alojándose en su receptáculo o cabezal.

Así que ya sabes, además de cuidar de tu salud, tenemos las opciones de mosquiteras más adecuadas según tus necesidades y con el mejor precio garantizado. ¡Tu salud y tu bolsillo lo agradecerán!

2021-11-11T18:17:06+00:0012 noviembre, 2021|Mosquitera Antipolen, Mosquiteras, Mosquitos, Sin categoría|